Seamos breves
¿En cuanto tiempo se cura un corazón roto? ¿Cuándo olvidamos a un amigo? ¿Cuándo olvidamos a un amor? ¿Después de los errores también viene la calma? ¿Hay sosiego después de equivocarse?
Confesión nocturna: estoy en una encrucijada de vida, adoro a mis amigos, a cada uno de ellos, pero algunas situaciones me han estado abriendo los ojos. En tiempo recientes descubrí que algunas de las personas que más amo no son lo que creía eran, es lo que me sucede siempre, mi ciclo habitual.
Aquí estoy, de nuevo, en un lugares en donde ya he estado, ahí donde el corazón se suele romper y repararse. No estoy muy segura de si lo que ocurre precisamente ahora, tendrá arreglo, no m extrañaría el saber que se rompió y no hay vuelta de hoja.
martes, 31 de enero de 2017
miércoles, 25 de enero de 2017
Bienvenida
Algo emerge del sino,
algo sucumbe la noche.
El redentor ha llegado,
se fue.
Dejaron las ventanas abiertas
la luz no entró todavía.
Bajaron los párpados.
se sentenció al olfato.
Mala fortuna haber despertado,
el andante lleva las maletas muy pesadas.
De sonrisa flaca
corazón reseco.
Llegó la luna, se fue la noche.
Recobró el aliento.
No hubo manantiales
se enjuagaron lágrimas.
Y con sino fatal
rodaron dos cabezas
El redentor ha llegado.
Se fue.
viernes, 20 de enero de 2017
about life, my life.
Slow down, you crazy child
You're so ambitious for a juvenile
But then if you're so smart, then tell me
Why are you still so afraid?
Where's the fire, what's the hurry about?
You'd better cool it off before you burn it out
You've got so much to do
And only so many hours in a day
But you know that when the truth is told
That you can get what you want or you can just get old
You're gonna kick off before you even
Get halfway through
When will you realize, Vienna waits for you
Slow down, you're doing fine
You can't be everything you want to be
Before your time
Although it's so romantic on the borderline tonight
Tonight,
Too bad but it's the life you lead
You're so ahead of yourself that you forgot what you need
Though you can see when you're wrong, you know
You can't always see when you're right. you're right
You've got your passion, you've got your pride
But don't you know that only fools are satisfied?
Dream on, but don't imagine they'll all come true
When will you realize, Vienna waits for you?
Slow down, you crazy child
And take the phone off the hook and disappear for awhile
It's all right, you can afford to lose a day or two
When will you realize, Vienna waits for you?
And you know that when the truth is told
That you can get what you want or you can just get old
You're gonna kick off before you even get half through
Why don't you realize, Vienna waits for you
When will you realize, Vienna waits for you?
Written by Billy Joel • Copyright © Universal Music Publishing Group
Slow down you crazy child.
Una epígrafe gigante requiere una explicación como si de veras hiciera falta. Puede resultar extraña mi aparición casi anual para escribir un par de cosas insignificantes, sin embargo, las casi únicas justificaciones que existen para hacerlo, son: el temor y las agallas. Cierto, conmigo todo parece contradictorio, y por su puesto, creo que casi todo lo que escribo se ve mejor organizado en mi cabeza, pero a veces sí me gusta tomar ciertos riesgos sin acantilado aparente.
Hoy algo muy importante ha ocurrido en el mundo, el suceso, resultó ser "la vida". Hay días en los que cambia el rumbo de todo, las horas no se detienen pero en algún punto estas se hacen eternas o fugaces, no existe manera de detener que algo pase y de pronto todo o nada termina transcurriendo. Cada minuto es tiempo perdido, y si el vaso hoy se siente medio vacío es porque nadie ha dejado que se llene.
A lo largo de mi vida he ido perdiendo recuerdos, de algunos agradezco la ausencia, otros rogaría porque volvieran a mi cerebro acartonado, sin embargo, la complejidad es innegable, no sé por qué recuerdo lo que recuerdo. Hoy he visto a mi madre sentada en una taburete de algún bar, ella tenía una barriga abultada, la mirada fija en un estante lleno de botellas con el fondo de espejo, y en el fondo del lugar había un refrigerador enorme. Los pies de mi mamá no alcanzaban a tocar el suelo, su cabello como siempre, corto y de un volumen considerable se movía al ritmo de alguna canción anónima.
El bulto en el vientre de mi madre era yo, supongo que en las dimensiones de lo posible lo que pueda contar aquí va a sonar todo a mentira, pero quizá -y eso es lo que quiero creerme-, logré recordar mi gestación. Debo decir que todo esto es un poco... disparatado, y lo es, porque también he descubierto de unos días para acá que mi cerebro al igual que el de muchas personas suele ser como el sueño del jardín, donde uno está sólo y temeroso pero a gusto -sí, ese donde uno está sentado en el borde de un estanque lleno de nenúfares, rodeado de plantas gigantes, árboles que no dejan ver mas que un poquito de cielo, fango, ranas, pájaros y bichos.- ¿a poco eso no lo ha soñado todo el mundo? No. Aunque en ocasiones trato de convencerme de que todo lo que vivo y sueño ha sucedido antes en algún otro lugar a alguna otra persona, pronto la idea se me borra porque aún tengo ilusiones.
Me ilusiona saber que pese a todo mi madre está bien; que un día voy a poder decirle a mi padre o a mi mejor amigo que lo quiero sin titubeos. Es decir, quiero creer que me creo lo que sueño porque me conviene y porque resulta menos difícil en mis sueños regresar a un tiempo anterior e intentar remendar algunas cosas.
Sí, mi vaso estos días está medio vacío, a ratos me acuerdo de ponerle un poco de agua y luego las fuentes se me agotan, se me extinguen de pronto y me desanimo. Supongo que todos hemos estado ahí, entre el desánimo, el desgano y la esperanza, entre todas las contradicciones que trae consigo despertar y decir -para qué chingados me levanto.- Sin embargo, te levantas para seguir en la nada que es tu vida, insignificante y envolvente; con compañía o sin ella uno siempre recurre a contarle a alguien que la vida no va bien ni mal. Lejos de paraísos ahí va uno como queriendo extinguirse, así como los fueguitos de Galeano uno recuerda que la llama no se apaga hasta el último suspiro pero a veces sí se ocupa que alguien le recuerde a uno que -¡oye, tú, estás vivo, chingale-. Esas personas que terminan dándonos un empujón de ánimo, son las personas que vale la pena no perder, porque no hay muchas que quieran estar contigo cuando tu luz es apenas visible.
Mi vida, la vida de los que me rodean, se percibe cada vez más nebulosa, que si el calentamiento global o los combustibles caros y las sillas presidenciales mal ocupadas, total siempre hay un pretexto para que las flamitas se quieran consumir más pronto y más rápido, pero entre tanto a veces uno encuentra quien lo vuelva a encender a uno, quien le regle fuego y quien lo enciende aún y cuando tú mismo querías apagar la llamita.
Hoy me he repetido más de un par de veces que debo mantener mi llama encendida porque el camino parece todavía largo y medio raro, pero hay camino.
Así que la canción me queda como anillo al dedo, porque he recuperado mis ganas de Vienna y he vuelto recordar que "Vienna, waits for you".
Dejo el link de la canción de Vienna de Billy Joel porque últimamente esta canción y mis amigos me han devuelto las ganas de todo.
https://www.youtube.com/watch?v=oZdiXvDU4P0
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